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sábado, 9 de diciembre de 2023

Adaptandome... poco a poco.

Improvisadores,

He estado más desaparecida de la cuenta tanto aquí como en Instagram. Pero la vida me ha atropellado un poco.

En mayo empezaron la reforma de la casa de mi yaya (ahora mía). En junio se juntó una mudanza exprés porque vendieron el piso donde estaba, con las opos y con el final de curso.

La mudanza me llevó a compartir piso un mes de locura con Cristina que me acogió en su casa y que me hizo vegetariana de lunes a viernes. Celebré mis 32 con una tarrina de helado inmensa de chocolate y brownie. Pasé más horas de ese mes sentada haciendo temas que existiendo, y otras muchas saliendo a pasear con Cristina. Mi Risto particular repasándome los temas. Salimos de fiesta a las graduaciones como si nos graduásemos nosotras y yo no tuviese una opo en pocos días. Y el día antes del examen, nos fuimos al cine porque ya total…

La opos… mejor de lo que esperaba. Aprobé, que ya es más de lo que había conseguido nunca. Pero me quedé sin plaza. El proceso de asimilar que me he quedado a 0'17 de la plaza también tuvo lo suyo. Pero eh, al menos aprobé y sin tema y trabajando a tiempo completo. Igual me autoengaño diciéndome eso, pero me funciona.

El final de curso… como siempre. Con la tensión de saber cuando y donde tocará trabajar. Pero este curso sigo en el mismo instituto. Tengo que acabar FPB con mis chavales. Una vez se gradúen ya veremos.

Y todo esto, con la reforma de mi casa en marcha que, si no llega a ser por mis padres y especialmente por mi madre que está jubilada, no sé qué hubiese hecho. Ha sido también un proceso raro. Ver como desmontaban la casa de mi yaya que ahora no se parece en nada a la mía… Hay una foto de la cocina de mi yaya desmontada que la tengo grabada en el corazón.

Julio, agosto y septiembre los pasé en casa de mis padres. Pasaron volando entre viajes a Francia exprés a darle a mi tía Carmen los recuerdos de santos y estampitas que tenia mi yaya en casa. Nadie mejor que ella los va a cuidar. Mi tía Carmen y mi yaya eran amigas antes de ser cuñadas, ¿no os parece increíble? Y continuaron llamándose por teléfono muchas horas hasta el final. Como mi tía cumplía 90 este verano, la excusa perfecta para ir a verla.

Repetí excavando en el Frente de Levante en Vistabella 5 días. Que como siempre desconecto del resto del mundo. Os dejé un reels de qué hacíamos en un día a petición de una amiga.

También me fui al pueblo con Cristina y Camila. A la feria. No he bebido más tinto de verano en mi vida. Pero que bien se está en el pueblo. Y qué bien se come y qué bien se bebe. En septiembre me escapé una noche al pueblo de Elena a las fiestas. Si es que a mi no se me puede resistir una fiesta de pueblo.

Pero en octubre ya me pude trasladar a mi casa. Y no ha sido fácil. La adaptación, los remates de la obra e imprevistos. El dinero que cuesta. El estar en una casa que conozco… pero no. Es una sensación rara de explicar.

Estoy todo el día dándole mil vueltas a la cabeza a mil cosas, me apunté a la UNED como si no tuviese ya bastantes cosas que hacer. Pero no se estar sin hacer nada. Hasta que llegan días como hoy donde el cuerpo te para y te quedas en la cama y haces siestas de 3h.

Quiero volver a escribir, siempre me ha venido bien. Pero no sé de qué. Quiero utilizar más Instagram, pero tampoco viajo ni salgo por ahí, estoy en modo ahorro total y no tengo ideas.

Estoy en un proceso de adaptación donde no me aguanto ni yo a veces. A lo largo del camino conoces gente y luego por X motivos o por ninguno, se deja de hablar tanto. Y como estoy un poco en momento de adaptación soy consciente que igual no he luchado tanto por mantener eso. Y hay veces que me cansa mucho la gente (y soy profe, así que tengo un problema) y me doy cuenta de que es porque estoy constantemente pensando en cosas que tengo que hacer.

Y me saturo a mí misma. Desde aquí, lo siento si he saturado a alguien en este 2023, no era mi intención.

Intentaré volver pronto. Solo necesito un tiempito más.

¡Sed felices!

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Poquito a poco

Improvisadores,

Perdonad la ausencia, pero han sido meses de locura. En Instagram habréis ido viendo, pero a partir de septiembre se me han comido las horas del día.

En agosto estuve una semana más excavando una fosa del frente de levante de la guerra civil en Vistabella del Maestrat como el año pasado, eso sí lo visteis en Instagram. Aprovechamos para hacer un poquito de turismo por Puertomingalvo ya que estábamos. Luego me fui una semana a Francia a la boda de uno de mis primos, aunque de esto no hay nada en Instagram, pero íbamos todos guapísimos.

En septiembre vuelta al cole y este curso se me está haciendo largo y solo es noviembre. Vuelvo a tener 2º y 4º de la ESO, que bien. Vuelvo a ser tutora de 4º, que quizás un pelín menos bien. Y por primera vez me toca dar clase a la FPB. Estaba más asustada de lo que realmente esta siendo. Pero queda mucho curso por delante.

En este tiempo, además he comprado el piso de mi abuela que, como algunos sabréis, nos dejó en marzo. No es el mejor momento y seguramente si no hubiese sido ahora no me hubiese planteado comprarme un piso. Pero tenía que ser así.

Ahora estoy un poco hasta arriba de faena y a la vez tampoco os penséis que hago tanto. Pero algo no estoy haciendo bien en la organización de este curso. Entre el trabajo, las opos, el gimnasio, la vida social. Algo no he cuadrado bien. Y he de reconocer que algún pico de ansiedad he tenido algún día. Que es normal y no pasa nada, si se sabe gestionar. Y oye, si hay que llorar de tanto en tanto y soltarlo, pues se suelta. Si yo soy más llorona de lo que parece. Y más sensible. Y más cariñosa. Pero luego por la vida no creáis…

En fin. Voy a intentar volver a estar un poquito activa, aunque sea por Instagram. Volver a escribir que siempre me ha ayudado, pero he de reconocer que por querer centrarme en escribir sobre viajes y sitios he dejado de escribir para lo que inicialmente era esto, soltar un poco lo que llevo dentro. Pero claro, ¿a quién le interesa eso?

A ver si en vacaciones os voy subiendo algo más. Estas navidades creo que serán un poco raras. Diferente seguro. Pero bueno, seguiremos haciendo las recetas de la abuela y juntándonos a cenar. Siempre me ha gustado la navidad, no tiene porque dejar de hacerlo.

Igual alguna receta nueva de mis padres, aunque lo dudo porque nuestros menús son poco originales. Ya tenéis en Instagram el potaje que siempre hacemos el día de Navidad, los pepitos o ximos (en la provincia de Castellón) que hicimos para Nochevieja (aunque son típicos de Semana Santa), el cocido de Año Nuevo que hacia mi yaya y que ahora hace mi madre (¿Os conté la vez que hicimos competición de cocidos?) y, cómo no, los canelones de cocido para el día de reyes. No innovaremos mucho, pero, aunque sea para escuchar a mi madre decir: ¿Y por esto cuanto te pagan? Y yo “nada mamá, por amor al arte como siempre”. Y luego ella tan contenta con sus visitas.

Además, estamos organizando una escapada de finde para principios de marzo. Que diréis “pero si queda un montón”. Sí, pero organizar viajes da como una emoción especial. Y no viajo más porque me he comprado un piso y no tengo dinero, que sino…

¡Espero vernos pronto!

¡Sed felices!

 

 

domingo, 11 de julio de 2021

Acabando el curso

Improvisadores, hace mil que no escribo, pero estaba acabando el curso y parece que no, pero es un poco locura.

Y de eso va el blog de hoy, hoy no traigo viajes ni bares, hoy traigo despedida. Porque he acabado un curso que se ha hecho largo y muy corto a la vez. He tenido la suerte de tropezarme con compañeros increíbles que me han ayudado en lo que he necesitado y han compartido conmigo consejos y experiencia que yo aun no tengo. También he encontrado compañeros que se han convertido en amigos y aunque se que se dice mucho lo de “nos veremos” y al final no, espero que sea mentira. Porque encontrarte con compañeros así es un gusto y madrugar se hace un poquito menos duro. Poquito.

Y por favor, no podría haber tenido mejores jefas en conserjería, porque he pasado más tiempo allí que en el departamento. Pero no os creáis, también he trabajado. Este año he tenido la suerte o la desgracia de tener una clase de cada curso menos de 1º de bachiller. Así que aburrirme… no me he aburrido. Empecé teniendo 1º ESO en historia y en valores éticos, pero para poder ampliar grupo de 2º de bachiller sacrifiqué la historia de 1º. Pero mira, me alegro, porque la hora de valores que tenia con ellos era de relax, charlamos, vemos alguna peli y de enterarme de cotilleos que… ¿esta gente tiene 12 años?

Mi 2º de la ESO… el peor segundo dijeron. Y sí, ha habido días que salía diciendo: no sé qué he hecho hoy, pero clase no ha sido. Pero si en una clase tienes más absentistas que asistentes y esos asistentes la mitad deberían estar en 4º de la ESO… trabajas con lo que tienes.  Y aunque había días que costaba entrar, tengo que admitir que me lo he pasado bien con ellos. Y he aprendido yo más que ellos en ciertas cosas, seguro. No puedo estar más agradecida de tener alumnos musulmanes en mi clase, que participen y aporten cuando trabajamos el islam y Al-Ándalus. Los compañeros han tenido una suerte increíble. Y yo no puedo estar más contenta, porque si de 10 cosas se han quedado con 4, bien está. Pero, además, que un absentista vuelva a clase y te diga que viene a tu clase porque se lo pasa bien… yo ya me doy con un canto en los dientes.

El 3º de la ESO ha sido…. Interesante. A la mitad los conocía del año pasado y puede que ese sea el problema y la confianza de asco. Pero en el fondo son buenos chavales. Y la otra mitad… dar la mitad de la clase ya estaba bien, porque a días iban motorizados y a días parecían zombis. Aun así, son buenos chavales y la verdad es que los echaré de menos también. Además, han tenido el honor de ser la primera clase que se lleva un parte mío… o el deshonor en realidad. Pero, aun así, estoy contenta con casi todos los resultados. Y tengo que decir que en el fondo se que me quieren, porque ya me dijeron que estoy en el top 3 y que cuanto mejor les caemos peor se portan.

He podido disfrutar como una enana con 2º de bachiller, y no me refiero solo a la graduación. Me refiero a poder dar historia de España que es, para mí, la mejor de todas las asignaturas que puedo dar. No sabéis lo bien que me lo he pasado. Ellos seguramente no, pero qué le vamos a hacer. Tengo que admitir que el siglo XIX se me hizo largo, pero el siglo XX lo disfruté como nunca. Además, he tenido la suerte de dar con dos clases con las que creo que en general he conectado bien y eso es oro puro. Ojalá les hubiesen puesto a todos la nota que se merecían en el selectivo, pero no pasa nada… van a tener suerte seguro. También los que no hicieron el selectivo. La verdad es que los días que me tocaba clase de 2 bachiller se agradecía. Y los miércoles solos los tenía a ellos… ¿Está feo decir que son mis favoritos? Mil gracias por la paciencia, por las risas, por jugar al blooket con más pasión que los niños de 1º ESO, por las palabras del discurso de graduación, por los detalles que habéis tenido conmigo. Y por aguantarme hasta cuando no sabía ni lo que estaba diciendo. Gracias.

Y, por último, pero obviamente no menos importante, 4 ESO. Mi tutoría. Mis chavales que han tenido la mala suerte de tener la tutora más caótica para guardar papeles de la historia de las tutoras. Pero eso sí, tú tienes un lio y yo te voy a defender a muerte… siempre que se pueda defender. Bromas aparte, no podría haber pedido una tutoría mejor para estrenarme como tutora. Además, los que pudieron nos fuimos a comer al acabar el curso y fue un día divertido. Y esto lo digo porque me dijeron que pusiera la foto que nos hicimos en el blog, pero no me parece muy apropiado. Pero gente, os quiero igual. Incluso los días que era imposible dar clase, los días que tuve que estar presenten en las 4 sesiones de diversidad sexual y sexualidad y cuando decidimos ir de excursión el día que más calor hizo. Muchas gracias por la paciencia y por las risas. No se si recordareis algo del Imperialismo, pero espero que recordéis que no tenéis que creeros todo lo que os dicen, aunque sea vuestra profesora quien lo diga. No he podido ser más pasota porque era difícil, pero espero que me perdonéis igualmente. ¡En el fondo sabéis que os quiero mucho y espero veros pronto!

No voy a decir nada de alumnos concretos de cada curso, porque está feo decirlo... y esta feo decir que los profesores tenemos debilidad por alguno… pero ya saben quien son! Es broma, creo que con prácticamente todos los alumnos tienes momentos durante el curso que marcan un poquito. Y además yo soy muy ñoña, aunque no lo parezca. A mi me haces un regalo y en el momento es como: ¡pero si no hace falta! Pero luego me subo al coche y me muero de emoción yo sola. Así que gracias por regalarme los momentos. Al final… los alumnos sois los que hacéis que tenga ganas de ir a trabajar. Gracias al alumno que no habla por acabar hablándome a final de curso, gracias a mi tutoría por tener un humor retorcido y una visión de la vida como la mía, gracias por ser la mano inocente eligiendo sobres de exámenes… y, sobre todo, gracias por reafirmarme lo que ya creía. Un profesor con el que los alumnos tienen confianza disfruta de la clase y las clases funcionan mejor que un profesor al que le tengan miedo. Gracias por, a pesar de estar empezando, demostrarme que voy por el buen camino.

Gracias a compañeros y alumnos por un año raro pero muy bueno. ¡Feliz verano!

¡Sed felices!

domingo, 24 de enero de 2021

Profes y maestros, ¡es nuestro día!

Improvisadores,

Hoy es el Día Internacional de la Educación. Y no podía dejar pasar esta oportunidad. No vengo a quejarme (mucho). Por si hay algún improvisador nuevo, soy profesora de historia de secundaria. Podría quejarme de muchas cosas, pero creo que al final solo me quejaré de unas pocas.

Antes que nada, quiero felicitar a todos mis compañeros de profesión (profesores y maestros) que están dando el 200% este curso tan raro. Un curso en el que lo que menos molesta es la mascarilla. Pero la incertidumbre… y los alumnos preguntando si sabes si nos van a confinar, si sabes porque no los han confinado si a un compañero sí, si van a tener que conectarse online si nos confinan… Y compañeros que día sí día también vaticinan el confinamiento. Desde el primer día de curso repitiendo “en dos semanas nos confinan seguro”.

Quiero felicitar a mis compañeros por superar cada día, hora a hora, sin dejarse llevar (mucho) por el miedo. Y quiero recordar que también somos humanos y tenemos tanto o más miedo que los demás, pero tenemos que mantener la calma (o que lo parezca), que tenemos nuestras vidas fuera del centro educativo donde puede estar todo bien o puede estar hecho pedacitos. Pero seguimos manteniendo la calma. Que hay días en los que no podemos más y nos enfadamos por cosas que normalmente toleramos; o días en los que no puedes más y no quieres dar clase porque mentalmente estas a -100. Y seguimos. Por no hablar de los días de ola de frio en los que hemos ido a clase envueltos en más ropa que si fuésemos a esquiar. Pero vas e intentas mantener buena actitud para no caer en el desánimo. Y seguimos adelante.

Hay días buenos dentro de toda esta locura, días en los que por un momento en clase se te olvida la pandemia. Días en los que te toca con uno de esos grupos que te alegran y sientes que ese día la clase funciona. Y entonces piensas que todo vale la pena. También hay días malos, días en los que no ponen de su parte y tú no tienes energía para discutir. Días en los que acabas llorando cuando llegas a casa o incluso en el coche de camino a casa. Pero tienes 15 minutos para llorar y te sientas en el ordenador y reformulas la clase, reestructuras lo que tenías pensado. No puedes perder más tiempo. Porque vienen días alternos y si una hora de clase la echas a perder igual ya no los tienes hasta la semana siguiente. Esto, obviamente, no puedo hablar por todos y solo es mi caso.

Y los sentimientos encontrados sobre el confinamiento. Los alumnos que te dicen que ojalá nos confinen porque así no harán nada y pasaran de curso igual. Los alumnos que no quieren que nos confinen porque no quieren perder otro año. Y tu que ya no sabes ni que quieres. Miento, no me gustaría repetir el confinamiento y el teletrabajo, fue más agotador que presencial.

Feliz día a los alumnos también, a todos. A los que te motivan a dar clase, a los que te desmotivan y te hacen replantearte las cosas. A los que te saludan por los pasillos y sin saberlo te alegran un poco un día pésimo, a los que no te saludan y no pasa nada. A los que te desesperan, pero en el fondo los quieres. Este curso nos está haciendo un máster en empatía a todos. A los alumnos les diría que piensen que ellos están agotados y nosotros también, pero muchos ya lo saben. Y el día que te ven llegar agotada a clase se portan mejor. Y este curso más que nunca (al menos yo) estoy pasando por alto muchas cosas porque se que no es fácil para ellos. Tener un mal día y volver a casa no siempre arregla ese mal día este curso. O tener un mal día y no volver a casa porque no vives en casa y tus padres solo están en el teléfono.

A mis alumnos de 1 ESO les diría que me agotan, pero que está bien ver que no todos perdemos la energía con esta situación. A los de 2 ESO les diría que me gusta que en clase hablemos de todo (a veces hasta de historia). A los de 3 ESO que me cansan a días, pero me divierto con ellos también, no pueden echarle más cara a la vida. A los alumnos de 2 de Bach les diría que lo siento, que de verdad estoy intentando hacerlo lo mejor posible en estas circunstancias y que lo sacaremos adelante. Por último, a mi tutoría de 4 ESO, lo siento de verdad, porque las energías para hacer de tutoría una hora algo más útil son mínimas. Pero también agradecerles porque no podía pedir mejor tutoría para estrenarme como tutora. Hablar con ellos de la vida al final de clase me devuelve un poco la vida.

Y a mis compañeros, gracias por los almuerzos al sol de pie, en círculo y separados. Gracias por compartir quejas y risas. Gracias por las conversaciones que no son de mascarillas o chaquetas para clase. Los ratos de charlas entre clases y compartir sensaciones de fracaso y que sean menos fracaso.

No quiero aplausos a las 20h, solo pido en este día de la educación que se nos reconozca el trabajo que hacemos que va mucho más allá de enseñar el currículo, de tener vacaciones o de no querer volver a trabajar porque en el confinamiento no hicimos nada. Solo pido que se reconozca el trabajo que hacemos y se nos ayude a seguir haciéndolo.

Feliz día a todos los compañeros de profesión. Porque estamos sacando adelante un curso difícil, muy difícil. Porque lo estamos haciendo lo mejor que sabemos. Y porque si nos confinan volveremos a sacarlo. Ánimo a todos.

¡Sed felices!

domingo, 3 de enero de 2021

Por un 2021 diferente

Improvisadores, 

Por fin 2021. Teníamos ganas, ¿verdad? Que el 1 de enero no iba a cambiar todo radicalmente, lo sabemos. De hecho, con las fiestas navideñas se esta volviendo a disparar el covid y vamos a mal. ¿Queremos empezar así la nueva década? Yo creo que no.

Por eso os deseo un 2021 lleno de esperanza y sentido común. Coneixement, como se dice en la terreta. Conocimiento. Se pueden hacer cosas con cabeza. Como digo a mis alumnos, si queremos volver a la normalidad tenemos que poner todos de nuestra parte. El 2021 no va a ser un año mejor que el 2020 por si solo, tenemos que poner todos de nuestra parte. Así que os deseo un 2021 lleno de sentido común, de precaución y de mucha salud. El resto, todos los buenos momentos, las reuniones con amigos y familia, los viajes, todo lo que no pudimos hacer en el 2020... llegará. Y llegará si nos comportamos bien. 

Esta Navidad ha sido rara, y me comí las uvas en videollamada con mis primos y no todos juntos, nos tomamos una copa después de las uvas en videollamada y no todos juntos. Y me da pena, mucha pena. Y empecé el 2021 llorando ya el día 1, sí. Pero sacrificar una navidad me parece un cambio justo si para las siguientes puedo celebrarlo con mis primos y mis tíos. Juntos como siempre. 

En 2020 hubo muchas cosas que se quedaron por hacer. Pero habrá tiempo para hacerlas. Habrá mucho tiempo si hacemos las cosas bien. Volverán esas oportunidades. Volverán todas las cosas que no hicimos. Las cosas que no dijimos. Pero no podremos hacerlas ni decirlas si no nos portamos bien ahora. Que sea 2021 no quiere decir que olvidemos todo lo que el 2020 nos ha enseñado. 

Para los que no lo sepáis, yo soy profesora de secundaria. Y odié cada segundo del confinamiento dando clase online. Supuso muchas más horas de trabajo que yendo a trabajar.  Pero sirvió para parar la curva, ¿no? Volvería a hacerlo. Y yo soy profesora pero vivo con 3 enfermeros. Y no sirve que se aplaudiese a las 20h a los sanitarios si ahora no se sigue manteniendo la cabeza y haciendo las cosas bien. No olvidemos en 2021 todo el personal esencial que siguió trabajando durante el confinamiento, que sin ellos no tendríamos productos básicos ni sanidad. Que no se nos olvide que siguen trabajando tanto o más que en la primera ola, que están cansados como todos pero añadiendo el extra de trabajo. Que no se nos olvide lo agotador que ha sido el 2020 para todos. Cuanto mejor nos portemos más rápido pasará y antes podremos descansar. 

Que el 2021 sea el año de la esperanza con la vacuna, la luz al final del túnel que nos trae el final de esta pandemia. Pero que llegue cuando tenga que llegar. Y si pasa por tener que vacunarse mucho porcentaje de población, hacedlo. A toda la gente que pedía a gritos una vacuna, no os echéis atrás ahora. Yo odio las agujas, con toda mi alma. Pero he donado sangre. Y si puedo donar sangre porque estas ayudando a los demás, ¿Por qué no vacunarme? También estaré ayudando a los demás. Pensemos que hay gente que no puede vacunarse. Para mí, mi padre. Seguro que si pensamos un poco todos conocemos a alguien que no puede vacunarse y gracias a nosotros estará protegido. 

Perdonad la chapa que os he soltado hoy, pero necesitaba sacarlo. Y desde el principio este blog era mi manera de desahogarme, y más desde el confinamiento. Además, los viajes ahora están difíciles y no sé que os contaré el domingo que viene. 

Os deseo un 2021 lleno de buenos momentos, amigos, familia, esperanza, coneixement y gratitud. 

¡Sed felices! 

jueves, 23 de abril de 2020

Cuarentena + 1

Improvisadores….

He vuelto. Dos años casi han pasado. No me veo capaz de poneros al día al detalle. Pero rápidamente puedo deciros que trabajé en un comedor escolar mientras me llamaban de la bolsa de profesores y por fin en septiembre de 2018 me llamaron para dar clase de atención domiciliaria. Para el que no lo sepa, es para ir a la casa de un alumno que por tal o cual motivo no puede acudir a clase. Fue un curso interesante, me sentía profesora y no, porque no estaba en una clase. Es difícil de explicar.

Me volví a presentar a las oposiciones. Tres días antes dije que saldría el tema 49 en el bombo (sacamos 5 bolas), salí voluntaria para el bingo… y ¡49! Pero aun así no aprobé. Y en noviembre me volvieron a llamar de la bolsa y me fui a un instituto donde me sentí muy acogida. No podría haber pedido un instituto mejor para empezar. Acabé justo para Navidad mi contrato allí. Y hoy aun me estaba acordando de alguno de mis alumnos de lo bien que me lo pasaba en esas clases. A mi esto de ir de aquí para allá se me hace pesado, el saber que es un adiós definitivo y no un hasta el curso que viene. Y desde enero estoy en otro instituto también muy contenta con los alumnos.

Pero llegó marzo y el coronavirus. No hace falta que os explique qué es. Y si vivís en el año 3000 porque el planeta aun existe, seguro que hay hemeroteca de sobra. Así que estoy en casa teletrabajando. Pero resulta que esto puede hacer peligrar el cariño que le tengo a mis alumnos cuando los problemas técnicos son absurdos, pero parece que les son imposibles de solucionar. Además, tengo que añadir que todos mis cursos trabajan con Tablet propia. Es decir, todos los alumnos tienen desde principio de curso su Tablet y trabajan con ella en todas las asignaturas. Lo cual hace que me mosquee aun más.

Pero no pasa nada. No estamos aquí para quejarnos (¿desde cuándo?), estamos aquí para retomar el blog. Que se que los blogs están muertos, pero desde 2017 hasta hoy me he dado cuenta de que esto no lo hago por vosotros (me vais a perdonar), sino por mí. Y por mis amigas, que las saturo un poco de más. Vale… también un poquito por vosotros. Los 4 lectores que no conozco, porque el resto son todo gente conocida lo más seguro.

Hoy cumplimos 40 días de confinamiento en casa (en realidad ayer, pero he tenido que resubir la entrada). Espero que lo estéis llevando bien. O no muy mal. Es normal tener días y días. Yo tengo que confesar que la primera semana fue fatal. Luego un poco mejor. Pero ha sido en vacaciones de Semana Santa/Pascua cuando ya todo mal. Oye, que no había manera de tener un día decente eh. Pero seguro que esto mejora, y todo valdrá la pena. Desde luego, el 2020 no lo olvidaremos nunca. Sinceramente, espero que esto sirva para aprender mucho de nosotros mismos. También de la gente que nos rodea. Yo tengo la suerte de tener grupos de amigos que la verdad que están ahí siempre. También es verdad que no tienen mucho más que hacer. Pero, aunque tengas un mal día y no te apetezca hacer videollamada, al final te animan. Y los aplausos a las 20h son casi la mejor parte del día porque después del merecido aplauso a los sanitarios (y no lo digo solo porque tengo 3 en casa), un vecino ha montado casi un programa de radio con canciones dedicadas y concursos. Son 20 minutos que me dan la vida.

Espero que estéis bien, vuestra gente este bien. Pronto disfrutaremos de las pequeñas cosas que antes no valorábamos y ahora echamos tanto de menos. Os dejo por aquí la canción de Rozalen "Aves enjauladas" que me parece preciosa y no puedo dejar de escucharla estos días.

¡Sed felices!

martes, 23 de septiembre de 2014

Mati y yo os pedimos ayuda

Queridos improvisadores, vengo a hacer un llamamiento. Por eso lo de “queridos”, es un poco de peloteo.
El caso es que como comenté hace unas semanas, estoy escribiendo un libro. Pero tengo un problema: cualquiera que me conozca sabe que en lo que a nombres se refiere soy bastante sosa. Y como he visitado tantas páginas de nombres que google chrome me va a enviar un ramo con una nota que ponga “felicidades por tu bebé”, creo que es el momento de pediros ayuda. Agradecería que me propusieseis nombres que os gusten, tanto de hombres como de mujeres, y así tener una reserva de nombres que vayan apareciendo. Y Mati os lo agradecería también.
Por no hablar de los apellidos, que he consultado apellidos comunes por continentes y países. Que en internet hay de todo. Así que lo mismo os digo: cualquier apellido que se os ocurra de aquí, de allí, de la tierra o de marte. Bienvenido sea.
Tranquilos, yo me encargaré de combinarlos a mi antojo. Pero por sentir que he hecho algo.
Os daría un premio en agradecimiento por colaborar, pero no tengo mucho que ofreceros. Una sonrisa y un gracias, ¿eso os vale? ¡A poner en marcha la máquina de pensar se ha dicho!
¡Sed Felices!


martes, 7 de enero de 2014

¡Tenemos página en Facebook!

Improvisadores, espero que todos hayais sobrevivido a las comidas familiares y las sobremesas navideñas. Pronto tendremos una entrada sobre la Navidad, pero hoy vengo a hacer un comunicado extra rápido:

Inauguramos página en Facebook. No seáis tímidos y pasar a saludar aquí https://www.facebook.com/Improvisandoporlavida

Nos vemos muy pronto,

¡Sed Felices!

miércoles, 12 de enero de 2011

(re)Presentación

¿Primera entrada del blog? No, pero he borrado las anteriores, quiero comentar el cambio de dirección del blog, porque bueno, he decidido que escribiré cuando tenga algo importante que contar. Porque gente en este mundo que habla por hablar, sobran. Y yo soy una de esas, pero si a alguien le interesa lo que digo, bien, sino, pues siempre puede mover el ratón a la parte derecha de la pantalla y cerrar la ventana. Los milagros de la tecnología que puedes leer lo que quieras sin arriesgarte a pagar por algo que no te guste.

No soy escritora, ni periodista, ni abogada, ni profesora, ni especialista en nada. Ni siquiera domino este blog. Simplemente soy persona, ciudadana y especialista en dar mi opinión sobre los temas del dia a dia. De los temas que son noticia, y de los que no lo son ya. De las noticias que sabemos y de las que sabemos que no nos cuentan. Vale, lo admito, a veces me gusta demasiado crear polémica, pero bueno, viendo que en esta sociedad o creas polémica y pegas gritos o no te hace caso nadie. Triste pero cierto.

No aspiro a nada con este blog, lo empecé como una forma de volcar mis pensamientos respecto al baile, pero tengo tantos pensamientos en mi cabeza que no podía ser solo de una cosa. Tampoco prometo escribir cada día, ni cada semana, ni tan solo cada mes, pero prometo que lo que escriba lo escribiré porque así lo pienso.


Sed felices